¿Qué podemos evaluar?
A continuación, se presentan algunas de las áreas que pueden formar parte del proceso de evaluación, siempre adaptadas a las necesidades y características de cada persona.
Autismo (TEA)
El autismo es una neurodivergencia que implica una manera diferente de percibir, procesar e interactuar con el mundo. Se caracteriza por una gran diversidad de perfiles, por lo que cada persona autista presenta fortalezas, necesidades de apoyo y experiencias únicas.
Puede manifestarse en aspectos como la comunicación social, los intereses profundos, el procesamiento sensorial, la flexibilidad cognitiva, la regulación emocional o las funciones ejecutivas, siempre de forma variable y con una intensidad diferente en cada persona.
En muchas ocasiones, especialmente en mujeres, personas con altas capacidades o quienes han desarrollado estrategias de camuflaje, el perfil puede pasar desapercibido durante años, dificultando su identificación.
Nuestra evaluación tiene como objetivo comprender el funcionamiento individual de la persona, identificar sus características y necesidades de apoyo, y ofrecer una visión global basada en la evidencia científica y en un enfoque neuroafirmativo, respetando la diversidad neurológica y alejándonos de modelos centrados en el déficit.
TDAH (Atención divergente)
El TDAH es una forma de neurodivergencia caracterizada por una manera diferente de regular la atención, el impulso, la actividad y las funciones ejecutivas. Muchas personas también presentan una mayor sensibilidad emocional, pueden experimentar una intensa sensibilidad al rechazo y mostrar una mayor reactividad ante determinados estímulos sensoriales, como los ruidos.
La evaluación permite comprender el perfil de funcionamiento de cada persona, identificar sus fortalezas y necesidades de apoyo, y orientar estrategias adaptadas desde un enfoque científico y neuroafirmativo.
Altas capacidades
Las altas capacidades son una forma de neurodivergencia caracterizada por un funcionamiento cognitivo cualitativamente diferente. No se limitan a un alto cociente intelectual, sino que pueden manifestarse a través de una gran capacidad de razonamiento, aprendizaje rápido, creatividad, pensamiento complejo, curiosidad intensa, elevada sensibilidad y una forma particular de comprender y relacionarse con el mundo.
Cada perfil es único y puede expresarse de maneras muy diversas, por lo que una evaluación integral permite comprender las fortalezas, las necesidades de apoyo y las características individuales de la persona. Desde un enfoque científico y neuroafirmativo, el objetivo no es solo identificar las altas capacidades, sino favorecer un desarrollo ajustado y el bienestar en los diferentes contextos de su vida.
Doble excepcionalidad
La doble excepcionalidad hace referencia a la coexistencia de altas capacidades y otra neurodivergencia, como el autismo, el TDAH, las diferencias específicas del aprendizaje, etc. Esta combinación puede hacer que algunas características enmascaren a otras, dificultando su identificación.
La evaluación integral permite reconocer ambos perfiles, comprender cómo interactúan entre sí y orientar apoyos adaptados a las necesidades de cada persona.
Perfil sensorial
Cada persona procesa la información sensorial de manera diferente. Algunas pueden necesitar una mayor cantidad de estímulos, mientras que otras presentan una mayor sensibilidad a sonidos, luces, texturas, olores o al contacto físico.
La evaluación del perfil sensorial permite comprender cómo se procesa la información del entorno y cómo influye en el bienestar, la participación y la vida diaria, facilitando la adaptación de estrategias y entornos.
Dislexia
La dislexia es una forma de neurodivergencia caracterizada por una manera diferente de procesar el lenguaje escrito. Puede influir en la lectura, la escritura y la ortografía, sin que ello esté relacionado con la inteligencia o la capacidad de aprendizaje.
La evaluación permite comprender el perfil de aprendizaje de la persona, identificar sus fortalezas y necesidades de apoyo, y orientar estrategias que favorezcan el acceso al aprendizaje desde un enfoque científico y neuroafirmativo.
Dificultades del aprendizaje
Las dificultades del aprendizaje hacen referencia a diferencias en la forma de adquirir y utilizar habilidades académicas, como la lectura, la escritura, la expresión escrita o el cálculo. Cada persona presenta un perfil único, por lo que una evaluación integral permite comprender tanto sus fortalezas como sus necesidades de apoyo.
La evaluación orienta estrategias y adaptaciones personalizadas que favorecen el aprendizaje y la participación en los diferentes contextos educativos.
Lenguaje y comunicación
El lenguaje y la comunicación pueden desarrollarse de formas muy diversas. Algunas personas presentan diferencias en la comprensión, la expresión, la organización del lenguaje o el uso de la comunicación en distintos contextos.
La evaluación permite comprender el perfil comunicativo de la persona, identificar sus fortalezas y necesidades de apoyo, y orientar estrategias que favorezcan una comunicación funcional y respetuosa desde un enfoque científico y neuroafirmativo.